JRS Dispatches, 30/11/07:
(Servicio Jesuita a Refugiados)
Kenya: deportación ilegal de solicitantes de asilo somalíes
El 20 de noviembre, las autoridades kenyatas deportaron a 64 somalíes a la capital, Mogadiscio, una ciudad sin ley. El Consorcio para los Refugiados de Kenya condenó rotundamente la deportación de somalíes que permanecían detenidos en el aeropuerto desde el 12 de noviembre.
En su declaración, el Consorcio decía que, como miembro de la comunidad internacional y signatario de convenciones internacionales, Kenya tiene la obligación de proteger la vida humana y la dignidad de las personas. La Ley de Refugiados de Kenya de 2006 dispone un proceso de selección,valoración y determinación del estatuto de refugiados para cualquier persona que lo solicite. Deportar a extranjeros sin garantizarles el derecho a buscar asilo es una clara violación de su ley nacional y de la ley humanitaria internacional.
Según el Consorcio, se negó a los somalíes deportados el derecho a buscar asilo, a acceder a las organizaciones humanitarias o a la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Han sido retornados a Mogadiscio donde su seguridad es incierta.
En Kenia. una ley estableció el Departamento para los Asuntos de los Refugiados como la autoridad principal para la gestión de los refugiados en Kenya.
Ciertamente, se están priorizando las cuestiones de seguridad interna. Las obligaciones humanitarias no entran en conflicto con las preocupaciones por la seguridad, y la Ley de Refugio está para garantizar que los intereses nacionales queden también protegidos.
Kenya cerró sus fronteras con la vecina Somalia el pasado enero después de que tropas etíopes y somalíes expulsaran a extremistas islamistas de Mogadiscio tras una guerra de dos semanas. El gobierno dijo que estaba impidiendo la entrada de personas peligrosas e inmigrantes ilegales a través de una frontera donde la violencia es habitual.